El principal enemigo del movimiento ciclista, es el ciclista de vereda

Cuando comencé a andar en bici, no entendía por qué la gente andaba por la calle, siendo que era tan peligroso. Cuando pasaba una micro oruga (bueno, todavía me pasa un poco) me paralizaba sintiendo el airecito en mi costado izquierdo, siempre imaginando el peor escenario. Incluso, cuando vi la señal de prohibido bicicletas en el Paseo Peatonal de Estado, me enfurecí ¡Pero como! ¡Libertad! ¡Nos están prohibiendo la ciudad! Pero no fue hasta cuando, la explosión de bicicletas en la ciudad comenzó hace unos 3 o 5 años y caminé por la vereda, que entendí.

Andar por la vereda hoy en Santiago es incierto. Ya no se puede pavear como antes, ni conversar riéndose del último meme que apareció en Andan diciendo o comentando alguna escena de Master of None, ¡Ni si quiera se puede andar despreocupado, caminando con nuestra bici al lado luego de una larga pedaleada! Porque sobre todo, tipín 7 de la tarde, aparecen una nueva raza de centauros, mitad humano mitad bicicleta, que imposibilitados de desprender el culo de la bici, andan como Pedro por su casa. ¿Y por qué debería andar con miedo caminando por la vereda? ¿Quien te dio el derecho de darme miedo?

Tipos de ciclista de vereda

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Hay algunas variantes: como los que van alternando irse a contramano, sin luces o muy por el contrario, con luces, reflectantes, casco y vestimenta tipo Tour de Francia y por la vereda. O los piñón fijo que además tienden a la pirueta, a no frenar nunca y que no les importe nada. Los que con una sonrisa y un gracias en los labios o peor de peores CON UNA CAMPANILLA SONANDO te indican que quieren pasar y que debes moverte todas las veces que se les ocurre. Los que te echan la choriá, los que te tiran la MTB encima. Los que juegan con tu miedo o con que no les dirás nada o los que asumen que tienen el derecho de andar por la vereda, como si nada.

No sé cuales son peores según su gusto, tiene pa elegir. Yo los odio a todos y siempre pienso que son los que peor le hacen a los movimientos ciclista. Mientras cientos se reúnen a tratar de buscar y ganar más espacios para las personas,  dándole la pelea al vehículo motorizado, el ciclista de vereda perjudica al peatón quitándole espacio y metiendo en una misma bolsa a todos a ojos de los mismos. Le gana la prepotencia y el bien particular, por sobre otros incluso, sobre otros que son más débiles: los ancianos, las personas con problemas de movilidad o los niños.

Lo peor de todo, no es el hecho en sí, sino sus argumentos: “Es que me da miedo”, “Es que una vez me atropellaron”, “Es que en esta calle vivo yo y va pal otro lado”  ó simple y llanamente “ Yo ando por donde quiero”. Si tienes tanto miedo, no andes en bicicleta, no vivas. Todo puede significar un peligro, nadie tiene la vida comprada. Andar en bicicleta es tomar un riesgo como otro, como meterse en el mar a nadar, como subirte a un bus del Transantiago o al metro y ocurra un accidente. Sí, implica que eres más débil en comparación a un auto o a una micro, por ejemplo, pero ¿Quién no lo es?.

Todos odiamos al ciclista de vereda

Uno de los primeros argumentos que tiene un no ciclista para hueviarte es “Me cargan los ciclistas de vereda”. Bueno, vengo a decirle que yo, ciclista, accidentada, preparando activamente el #FMB5 también. Creo que son los que le han hecho peor a la ciudad, más que el que anda en una cuatro por cuatro para ir a comprar pan. Es como cuando hablamos de los políticos que defendieron la democracia, hasta que se dieron cuenta que les era tan rentable continuar con las leyes de la constitución del 80. Es el que quiere tomar lo mejor de un sistema práctico como la bicicleta, pero le importa un pucho si eso perjudica al resto. Es un acto prepotente, egoísta, sinceramente despreciable. No sé cuántas veces al día repito ¡Bájate de la vereda, CTM!

Andar por la vereda es un acto cobarde y egoísta. Llevo meses peleando con ciclistas de vereda porque no he podido reaccionar o moverme a tiempo, cuando estaba volviendo a caminar luego de un accidente en bicicleta ¿Really? Sí, me pasó y me sigue pasando.. Más de alguno me ha echado un par de garabatos, tras un “Pero muévete po”. Con muletas. Con burrito. Así de maricones.

El otro día leía un post en un blog defendiendo el andar por la vereda, lento y cordialmente.

Si andas tan lento como para no molestar a nadie ¿Por qué no te bajas entonces? La bicicleta es un vehículo que, estamos trabajando porque además de darnos todos los beneficios que sabemos como mejorar nuestra salud, ánimo, conectividad, confianza, sea visibilizada como una alternativa válida, no como una odiosidad prepotente y pueril, que todo el mundo quiere ver lejos de su vista.

¿Soluciones?

Andando. Mientras más andes en bici, menos miedo tendrás. Estarás más atent@ a los focos de peligro, podrás entender mejor las rutas, captar mejor qué es lo que debes hacer con micros, autos, taxis, ciclobandas ocupadas, otros ciclistas, velocidades, hidratación, etc.

Buscar rutas adecuadas. En bici , una cuadra o dos dan lo mismo, incluso más, no te tomará más de unos pocos minutos. ¿Para qué te vas a ir por La Alameda si te da miedo? Busca alternativas, calles paralelas que no tengan tanto tráfico ¡Pregunta! ¡Pregúntame a mí si quieres!

Otra es participando en actividades como cicletadas ( además de cicletada del primer martes, hay un montón más y en distintos lugares y estilos, busca por internet).Bicipaseos patrimoniales, por ejemplo, donde van incluso niños, a una velocidad de paseo, una vez al mes realizamos esta actividad gratuita y entrete, donde además de aprender de la ciudad, nos ayuda a pedalear en grupo y perder el miedo.

Bajarse de la vereda y pedalear por la calle día con menos gente para irse preparando. Practicar los fines de semana. Practicar una ruta que te lleve a tu lugar de trabajo, estudio o habitual.

Socializar tu experiencia en bici: Al hacer la experiencia de andar en bici (particular) y compartirla con otro (social) puedes compartir mejores rutas, acompañarse, aprender sobre tu bici y sobre todo, perder el miedo.

Pero sobre todo, la solución es la EDUCACIÓN. No serán ni más ciclovías, ni que cierren las calles los domingos, ni el mismo foro quien sea la solución para que se te pase el miedo o no sigan atropellando ciclistas. Es y será la educación la que nos ayude a tod@s.

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María Paz Castillo /@elmundodepax

Productora, escritora, CM

Equipo de producción #FMB5

http://www.mariapazcastillo.com

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Escrito originalmente para el blog del Foro Mundial de la Bicicleta 5, realizado en Chile el año 2016.

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